En estas fechas es muy recomendable gastar en algo que te sea de utilidad, pero muchos prefieren la diversion y un sinonimo de esto es una televisión, pero para los que pensaban comprar un LCD, eso ya no es lo mismo.
En el mundo de la televisiòn existen pantallas planas LED y OLED (su evolución), y dejando atras a las LCD's en consumo y calidad.
Aunque por el título puedas pensar que nos hemos equivocado al escribir, nada más lejos de la realidad. La intención era remarcar de la misma forma que hace nuestro cerebro la diferencia entre una pantalla LED y un televisión con tecnología LED. En el primer caso, y seguro que lo has visto en semáforos, señales de tráfico o en faros de modernos coches, hablamos de pantalla LED cuando en la misma la imagen la conforman diferentes LEDs. Ese no es el caso de las televisiones LEDs. En las televisiones, los LEDs se encargar de la retroiluminación del panel de la televisión, al igual que hasta ahora hacían los tubos fluorescentes (CCFL) en los LCD clásicos.
Televisiones LED, evolución de los LCD clásicos
Una vez que ya tenemos claro que las televisiones LED son televisiones LCD, pasemos a analizar el por qué de este paso adelante.
La ventaja más directa en el uso de luces LEDs para retroiluminar los paneles de televisiones LCD es el menor consumo de este tipo de diodos. Son así equipos más eficientes energéticamente y cuya vida útil también es mayor. Pero en la calidad de imagen también hay diferencias. La que más se aprecia a simple vista es el aumento del contraste dinámico en las televisiones LED frente a los LCD clásicos. La representación de color también mejora con la tecnología LED.
El el campo del diseño, que un televisión LCD use tecnología LED lo vamos a notar principalmente en el grosor del mismo, aunque básicamente ocurre en los de tipo Edge-LED. esta tecnología junto con la retroiluminación LED en general fue introducida por Sony a partir de 2004 con su sistema Triluminos, por lo que se trata de una tecnología muy joven.
El último beneficio, aunque no se pueda ver a priori, del uso de diodos LED en vez de fluorescentes a la hora de iluminar el panel de las televisiones se llama mercurio, material que ya no se usa en los modelos LED y que supone un alivio para el medioambiente.
Dos tecnologías LED enfrentadas
Aunque los denominamos de igual forma, básicamente dos son las tecnologías de retroiluminación que dominan el mercado.
LED de tipo Edge
En la búsqueda por un sistema de iluminación trasera que permitiera jugar más con el diseño de las televisiones y reducir su grosor, surgió la idea de llevar la iluminación LED a los bordes de los equipos. De esta forma el grosor que se consigue es increiblemente reducido.
La luz de los LEDs se distribuye entonces por todo el panel por medio de difusores. El inconveniente de este sistema es que los negros no lo son tanto y que la retroiluminación puede no ser uniforme en todas las zonas.
LED con atenuación local
El otro sistema principal de iluminación de los paneles en las televisiones LED es el local dimming o atenuación local. En este caso el sistema puede apagar y encender zonas más concretas, consiguiendo mejores contrastes.
En este caso también hay un inconveniente destacado llamado efecto blooming, con el que es posible ver un halo en los objetos claros en un fondo negro.
Para el año que viene se espera una nueva tecnología LED que aglutine a las dos anteriores, de manera que se puedan conseguir equipos más delgados y a la vez con iluminación más uniforme y mejores negros.
RGB LED frente a White LED
Otra diferencia que podemos encontrar en las televisiones LED es el tipo de diodo que se usa. La diferencia entre los diodos RGB y los blancos la encontramos básicamente en la gama de colores más amplia que nos dan los primeros, mejorando la calidad de imagen. En términos de modelos de televisión, los que incluyen LED RGB se engloban en gamas más altas y de mayores precios. En cuanto a los blancos, su uso está mucho más extendido en pantallas pequeñas como las de los portátiles.
Aunque las televisiones LED son los reyes de los escaparates estas Navidades, vamos a mirar un poco al futuro y hablar de lo que está por venir.
Qué son las pantallas OLED
Si las pantallas LED dijimos que nos traían al mundo de las televisiones un menor grosor, consumo y mejores datos de calidad de imagen en el campo del contraste, las pantallas OLED afinan esas mejoras y las llevan un paso más allá.
La base de las pantallas OLED es un diodo orgánico de emisión de luz (Organic Light-Emitting Diode) que genera y emite luz por sí mismo. Esa características es la principal diferencia entre un televisión LED y uno OLED. En el primer caso, los LEDs son usados para iluminar el panel de la televisión, pero las televisiones OLED están formados por los propios diodos, que no necesitan fuente trasera de luz porque ellos son la luz.
Esa emisión de luz por sí mismos dota a las pantallas OLED de posibilidades en su grosor casi imposibles. Hay modelos de pantallas OLED de solo 0.05 mm de grosor, algo increíble, pero también podemos pensar en superficies que actúen como pantallas, aplicaciones en el hogar o pantallas flexibles, ya que en el caso de los diodos orgánicos, podemos colocarlos en capas de plástico, más flexibles que el cristal de los LCD.
Mejoras en la imagen de la tecnología OLED
Además de unos grosores casi inapreciables, la tecnología OLED es buena para las televisiones porque mejora características básicas de la imagen. El caso más apreciable a simple vista es el contraste, que aumenta de forma exponencial. No depender de luz trasera hace que los píxeles de la imagen puedan tener negros más puros. Valores de millones en el contraste son habituales en las pantalla OLED. El brillo y la flexibilidad son otras mejoras que acogen las pantallas que cuentan con tecnología OLED. También el ángulo de visión es mucho mejor, la velocidad de respuesta más veloz y todo ello con un consumo menor al no tener luz trasera, que como vemos es un clave importante para las televisiones basados en esta tecnología.
Pero claro, una tecnología tan nueva también tiene inconvenientes que están en trámites de ser solucionados. El precio es el más mediático, con unos costes en tamaños grandes insostenibles, aunque este aspecto tendrá fácil solución en el momento en el que la producción aumente, pues es más económico fabricar equipos OLED que LED, por ejemplo.
Ya en el campo más técnico, los materiales OLED tiene un uso limitado debido a la degradación que sufren, principalmente el color azul (unas 14.000 horas de vida útil, aunque ya se ha dado con la clave para solucionarlo).
Los ambientes con humedad o en general el agua es una de las pesadillas de los diodos orgánicos usados en las televisiones OLED. Por todo ello es en equipos de reducidas dimensiones donde las podemos ver ahora. Tampoco hay que dejar de lado el dilema que plantean para su reciclaje, nada claro todavía.
Sony XEL-1, el primero en llegar
Un ejemplo es la televisión OLED Sony XEL-1, el primero en llegar a España. Su contraste es de 1.000.000:1 y su grosor de solo 3 mm. Sin embargo tiene más inconvenientes que ventajas. De entrada su tamaño de pantalla es de solo 11 pulgadas, pero es que cuesta casi 5.000 euros ($100,000 pmx). Aventura arriesgada de Sony.
2010, el año del despegue
La feria CES 2010 marcará la verdadera línea de salida de nuevos modelos de televisiones OLED ya en serio. Con ello nos referimos a tamaños de pantalla más habituales en el mundo de las televisiones. Sony parece que será un de los que apuesten por esta tecnología, pero Samsung también lleva años investigando. LG, cuyo modelo de televisión OLED de 15 pulgadas ya está en la calle, seguro que se anima a sacar modelos de más pulgadas y de momento, más precio.
Donde es seguro que los veremos de manera abrumadora es es pequeños dispositivos como teléfonos móviles, portátiles y reproductores portátiles.




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